Para Atenas necesitas al menos dos días, y lo ideal son tres. Además de la Acrópolis, te recomiendo el Ágora antigua con el templo de Hefesto, el barrio de Anafiotika y la puesta de sol desde el Areópago. Compra con antelación la entrada a la Acrópolis para una hora concreta. Y si te sobra un día, escápate a Delfos.
- Cuántos días
- como mínimo dos; te recomiendo tres para que te dé tiempo a ir a la playa, a una isla o a Delfos
- Del aeropuerto al centro
- en metro, unos 40 minutos hasta Syntagma; el billete al aeropuerto cuesta 9 € y el billete urbano normal no vale para este trayecto
- Dónde me alojé
- en el barrio de Gazi, en Gazi Urban Residence; evitaría la zona de Omonia, Exarchia y Patisia
- Acrópolis
- entrada para una hora concreta; en 2026 cuesta 30 €, cómprala por internet con antelación
- Dónde comer
- taberna Klimataria, con casi cien años de historia; si llegas después de las 20:00, reserva por teléfono
- Excursión a Delfos
- unos 180 km, en autobús unas tres horas; dudé, pero no me arrepiento
Contenido8 capítulosOcultarMostrar
- 01Cómo llegar a Atenas
- Vuelos directos de Bratislava a Atenas
- Del aeropuerto al centro de Atenas
- Cómo moverse por Atenas
- 02Dónde alojarse en Atenas
- Cuántos días quedarse en Atenas
- 03Qué ver en Atenas
- La Acrópolis y el Partenón
- El Ágora romana
- El templo de Hefesto en el Ágora antigua
- La plaza de Monastiraki
- La calle Adrianou y sus restaurantes
- El Jardín Nacional
- El templo de Zeus Olímpico
- Los barrios de Plaka y Anafiotika
- Puesta de sol desde el Areópago
- La colina del Licabeto y el funicular
- 04Dónde comer en Atenas
- Qué pedir en un restaurante griego
- 05Excursión de un día de Atenas a Delfos
- 06Atenas, puerta de entrada a las islas griegas
- 07Playas de Atenas
- 08¿Merece la pena visitar Atenas?
Si quieres organizar el viaje en un momento, más abajo tienes mi propuesta: cuántos días quedarte y qué ver. Lo práctico sobre el trayecto del aeropuerto al centro lo encontrarás en el apartado «Del aeropuerto al centro de Atenas».
¿Qué ver en Atenas? He estado en Atenas varias veces. La primera impresión no fue buena, pero poco a poco le fui pillando el truco a la ciudad. En este artículo tienes mis consejos sobre adónde ir, dónde alojarte y dónde comer bien.
Cómo llegar a Atenas
Vuelos directos de Bratislava a Atenas
Hoy Ryanair y Wizz Air vuelan directo de Bratislava a Atenas. El vuelo dura unas dos horas. Cuando escribí este artículo por primera vez, la ruta la operaba Aegean, la aerolínea nacional griega. Volé con ella en colaboración con el aeropuerto de Bratislava. Pero en 2024 Aegean dejó de volar desde Bratislava.
De aquel viaje se me quedó grabado un detalle. En un vuelo corto por Europa me dieron una cena completa y una bebida gratis. En una época en la que muchas aerolíneas europeas te dan, como mucho, una galleta, me sorprendió gratamente.
Del aeropuerto al centro de Atenas
Lo más sencillo es el metro. Va directo del aeropuerto al centro y llegas a la plaza Syntagma en unos 40 minutos. El billete al aeropuerto cuesta 9 € y es aparte: el billete urbano normal no vale para este trayecto (dato comprobado en 2026).
Cómo moverse por Atenas
Por el centro me muevo sobre todo a pie o en metro. Los autobuses suelen quedarse atascados en el tráfico. El billete de 90 minutos cuesta 1,20 € y vale en metro, tranvía y autobús (dato comprobado en 2026). A mí me funcionó bien el billete de 24 horas por 4,10 € (precio comprobado en 2026). ¿Vas a hacer muchos trayectos y además tienes que ir al aeropuerto? Entonces échale un ojo al billete turístico de tres días por 20 €. Incluye un viaje de ida y vuelta al aeropuerto (precio y condiciones comprobados en 2026). El taxi lo puedes pedir con aplicaciones como Uber o FreeNow: te mandan un taxi con licencia de los de toda la vida.
Dónde alojarse en Atenas
Lo más caro es alojarse junto a la Acrópolis. Yo me alojé en el barrio de Gazi, en Gazi Urban Residence, y quedé contento. Gazi es un barrio más limpio, con todos los servicios, y a la mayoría de los sitios llegas andando. Los barrios de Plaka y Anafiotika, a los pies de la Acrópolis, son más bonitos, pero cuenta con pagar más.
Algunas zonas de la ciudad están descuidadas, y en mi primera visita me chocó el contraste entre pobreza y riqueza. Para dormir no elegiría los alrededores de la plaza Omonia ni los barrios de Exarchia y Patisia. Sobre todo si quieres volver andando de noche. En los barrios turísticos que te recomiendo en este artículo estarás a gusto.
Cuántos días quedarse en Atenas
Como mínimo, dos días. Pero te recomiendo al menos tres: así te da tiempo a ir a la playa, a alguna isla o a hacer la excursión de un día a Delfos.
Qué ver en Atenas
Estos son los sitios en el orden en que los recorrí yo. Puedes seguirlos tranquilamente del primero al último:
- la Acrópolis y el Partenón
- el Ágora romana
- el templo de Hefesto en el Ágora antigua
- la plaza de Monastiraki
- la calle Adrianou y sus restaurantes
- el Jardín Nacional
- el templo de Zeus Olímpico
- los barrios de Plaka y Anafiotika
- la puesta de sol desde el Areópago
- la colina del Licabeto
La Acrópolis y el Partenón
No hay visita a Atenas sin la Acrópolis. Aquí no te libras de los turistas, salvo que llegues nada más abrir. Eso sí, el recinto es grande y la gente se dispersa. La Acrópolis es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Merece la pena no solo por el Partenón, también por los demás templos de la colina. Y una vez que la has visto, empiezas a fijarte en que se ve desde casi cualquier punto de la ciudad.
Aquí tienes visitas guiadas a la Acrópolis:
- Consejo de Milan Las entradas a la Acrópolis se venden ahora para una hora de acceso concreta. En 2026 la entrada de adulto cuesta 30 € y el descuento de invierno ya no existe. Cómprala con antelación por internet, en la web oficial hhticket.gr. Si no, allí te puedes encontrar una cola larga o tu franja horaria agotada.
El Ágora romana
El Ágora romana se levantó cuando Atenas estaba bajo dominio de Roma, como nueva plaza del mercado de la ciudad. Lo más interesante es la Torre de los Vientos, una torre octogonal del siglo I antes de Cristo. Hacía a la vez de reloj de sol, reloj de agua y veleta. Si no quieres pagar la entrada, puedes ver el ágora a través de la valla al bajar de la Acrópolis.
El templo de Hefesto en el Ágora antigua
El templo de Hefesto está en una loma que domina el Ágora antigua. Se construyó en el siglo V antes de Cristo y estaba dedicado a Hefesto, dios del fuego, de los herreros y de los artesanos. Es uno de los templos griegos mejor conservados que existen. Y lo curioso es que se lo debe a que más tarde se usó como iglesia. Por eso no lo desmontaron para aprovechar la piedra, como pasó con tantos otros monumentos.
La plaza de Monastiraki
Monastiraki es una plaza bulliciosa con una pequeña iglesia bizantina y la antigua mezquita otomana de Tzistarakis, del siglo XVIII. Justo al lado están los restos de la Biblioteca de Adriano. De la plaza salen callejuelas con un mercadillo de antigüedades, joyas y recuerdos. Y, por supuesto, imanes para la nevera y todas esas cosas que no necesita nadie, jaja.
La calle Adrianou y sus restaurantes
Si buscas un restaurante con vistas a la Acrópolis, en la calle Adrianou hay un montón. Comí en varios. En todos tienen los clásicos griegos, pero ninguno me dejó con la boca abierta. Mis recomendaciones concretas de restaurantes y cafés están más abajo, y ninguna está en esta calle.
El Jardín Nacional
Estudié arquitectura del paisaje, así que en cada ciudad me gusta pasarme por algún parque. El Jardín Nacional de Atenas está justo al lado del Parlamento. Lo mandó crear en el siglo XIX la reina Amalia, esposa de Otón, el primer rey de Grecia. Era de Oldemburgo, en Alemania, y la avenida que bordea el jardín lleva su nombre. En un día de calor es de los pocos sitios del centro donde encuentras sombra.
El templo de Zeus Olímpico
A dos pasos del jardín está el templo de Zeus Olímpico. Para mí es una buena historia de perseverancia. Empezaron a construirlo en el siglo VI antes de Cristo, pero no lo terminaron hasta la época del emperador romano Adriano, en el siglo II después de Cristo. Es decir, más de 600 años después. Al principio tenía 104 columnas. Hoy solo quedan 15 en pie y una tumbada, que derribó una tormenta en el siglo XIX.
Los barrios de Plaka y Anafiotika
Anafiotika es un barrio pequeño a los pies de la Acrópolis, con casitas blancas y callejuelas estrechas. A mí me recordó un poco a Mykonos. Lo levantaron en el siglo XIX obreros de la isla de Anafi, que vinieron a Atenas a construir el palacio real. De ahí le viene el nombre. Las casas se las hicieron tal y como las conocían en su tierra. Plaka, el barrio que lo rodea, es uno de los más antiguos de la ciudad y está lleno de tiendas y tabernas.
Por favor, aquí compórtate con respeto. En esas casas vive gente, y a mí tampoco me haría gracia tener turistas correteando bajo mis ventanas.
Puesta de sol desde el Areópago
El Areópago es una colina rocosa justo debajo de la Acrópolis. En la Antigüedad se reunía aquí el consejo que juzgaba los delitos más graves. Más tarde, según la Biblia, el apóstol Pablo predicó aquí a los atenienses. Hoy la gente sube sobre todo por las vistas a la Acrópolis y al centro. Al atardecer se llena, pero merece la pena. Ojo con las rocas: están pulidas por el uso y resbalan.
La colina del Licabeto y el funicular
El Licabeto es la colina más alta del centro de Atenas. Desde arriba tienes toda la ciudad y la Acrópolis a tus pies. En la cima están la capilla de San Jorge y un restaurante que no probé.
- Consejo de Milan No hace falta subir a pie, hay un funicular. Eso sí, no esperes vistas desde él: va todo el rato por un túnel, jaja. Compra solo la ida, sube en funicular y baja andando.

Dónde comer en Atenas
- cafetería Ubuntu: buen café y zumo de naranja recién exprimido
- Klepsidra Café: cafetería en Plaka, a los pies de la Acrópolis
- taberna Klimataria: taberna griega tradicional
- los restaurantes de la calle Adrianou con vistas a la Acrópolis
Si en Atenas solo vas a ir a un restaurante, que sea Klimataria. Es una taberna familiar con casi cien años de historia y cocina griega tradicional. Comí de escándalo. Si piensas llegar hacia las 20:00 o más tarde, reserva mesa por teléfono.
De postre, pásate por el café Klepsidra. Es un poco turístico, pero tiene un ambiente estupendo. Siéntate en un banco del callejón, pide un café y mira la vida pasar. Yo me pasé aquí como una hora.
Qué pedir en un restaurante griego
Entrantes
- El tzatziki es una salsa refrescante de yogur, pepino, ajo y eneldo. Mi madre también la preparaba en casa cuando apretaba el calor en verano.
- El queso feta es salado, de leche de oveja y a veces con algo de leche de cabra. Pruébalo en una ensalada griega o al horno, de entrante.
- Los dolmades son hojas de parra rellenas de arroz, a veces también con carne. Se sirven con limón y me encantan.
Platos principales
- La musaka se parece un poco a la lasaña. Lleva capas de berenjena, patata, carne picada y bechamel. Llena muchísimo. Cuando la pido, nunca me queda sitio para el postre, jaja.
- El souvlaki es carne a la parrilla en brocheta. También te lo sirven envuelto en pan de pita con verdura y tzatziki.
Postre y bebidas
- La baklava es un dulce de masa filo muy fina, frutos secos y miel. No te vayas de Grecia sin probarla.
- El ouzo es un aperitivo griego tradicional con sabor a anís. Si le echas agua o hielo, se vuelve blanco.
Excursión de un día de Atenas a Delfos
Seguro que has oído hablar de Delfos, aunque sea en clase de historia. El yacimiento arqueológico está en la montaña, a unos 180 kilómetros al noroeste de Atenas. Los antiguos griegos creían que aquí estaba el centro del mundo. Según el mito, Zeus soltó dos águilas desde extremos opuestos de la Tierra y se encontraron justo encima de Delfos. El lugar lo marcaba una piedra, el ónfalo, es decir, el ombligo del mundo.
Delfos se hizo famosa por la Pitia, la sacerdotisa del oráculo del templo de Apolo. Le pedían consejo tanto la gente corriente como los reyes antes de ir a la guerra. Además del templo, verás un teatro antiguo para unos 5000 espectadores y el estadio de los Juegos Píticos. Eran los segundos juegos más importantes después de los Olímpicos.
Lo que más me llamó la atención fue el muro que hay bajo el templo de Apolo. Tiene grabadas cientos de inscripciones sobre la liberación de esclavos. El esclavo se «vendía» al dios Apolo y así conseguía la libertad. Todo el registro, con nombres y precio incluidos, todavía se puede leer en la piedra. También es interesante la colección de estatuas del museo de Delfos. Los hombres aparecen casi siempre desnudos, porque el cuerpo desnudo simbolizaba el deporte y el ideal de belleza. Las mujeres, en cambio, van cubiertas.
Al principio dudé si ir a Delfos, porque no me apetecía pasarme más de dos horas en un autobús. Al final fui y no me arrepiento. Me sigue fascinando cómo ha llegado este lugar hasta hoy después de miles de años.
- Consejo de Milan Si tienes más tiempo, plantéate también los monasterios de Meteora. Eso sí, están más lejos que Delfos: desde Atenas son unas cuatro horas en coche, así que es mejor hacer noche allí.
Consejo de Milan ¿Prefieres ir a Delfos o a Meteora en coche? Puedes alquilar uno con Discover Cars, que compara los precios de alquiler igual que los buscadores de vuelos comparan billetes.

Atenas, puerta de entrada a las islas griegas
Atenas no tiene por qué ser solo un destino, también puede ser una escala. Una amiga que estuvo aquí hace poco la usó como puerta de entrada a las islas, y la idea me gusta. De los puertos de El Pireo y Rafina salen ferris a las Cícladas, Mykonos incluida. Según el barco, la travesía hasta Mykonos dura más o menos entre dos horas y media y cinco horas. Rafina queda más cerca del aeropuerto, y El Pireo, del centro. En verano compra los billetes del ferri con antelación.
Mis consejos sobre Mykonos los tienes en los artículos vacaciones en Mykonos: itinerario de tres días y las playas más bonitas de Mykonos. Desde El Pireo también llegas en barco a Creta. Lo que te recomiendo allí está en el artículo qué ver en Creta.
Playas de Atenas
A Atenas la gente no viene precisamente por las playas. Para eso están las islas griegas como Mykonos o Corfú. Pero si te sobra un día, estas playas de la costa al sur del centro merecen la pena:
- Glyfada es una playa de arena con cafés y restaurantes, muy popular entre los atenienses.
- Vouliagmeni tiene el agua limpia. Cerca está el lago de Vouliagmeni, de agua mineral templada, donde te puedes bañar todo el año.
- Varkiza es una playa de arena para ir en familia, con cafés y deportes acuáticos.
- Limanakia son unas calas rocosas donde también se bañan nudistas. Aquí no busques arena.
Las islas cercanas a Atenas también las ha recorrido Janka Travelhacker. Lee sus consejos sobre islas bonitas cerca de Atenas (en eslovaco).
¿Merece la pena visitar Atenas?
Sí, pero hace falta un poco de paciencia. Mi primera impresión no fue buena. Vi calles sucias y mucho jaleo. Pero si vas preparado y sabes dónde mirar, descubrirás una ciudad antigua llena de comida buenísima, sol e historia.
Lee también mi artículo 5 razones para visitar Grecia.
¡A viajar!
La primera versión de este artículo se escribió en colaboración con el aeropuerto de Bratislava y Aegean Airlines.

















