Estuve en Rovinj dos veranos seguidos y es un sitio al que me gusta volver. De día disfrutas del Adriático; por la noche, de las callejuelas tranquilas del casco antiguo. Alójate lo más cerca posible del centro y, si vas a la playa, lleva escarpines: la costa es rocosa y, en algunos tramos, de cantos rodados. ¿Mis favoritos? La iglesia de Santa Eufemia y un café en el Buffet Trevisol.
- Cómo llegar
- en coche desde Bratislava, entre 7 y 8 horas; mejor vuela de Viena a Pula y de allí, unos 40 minutos en coche
- Dónde alojarse
- lo más cerca posible del casco antiguo; por la noche el pueblo se queda en silencio y tienes las callejuelas casi para ti; en temporada, reserva en primavera
- Iglesia de Santa Eufemia
- sube a la torre por la mañana o a última hora de la tarde; a mediodía, en julio y agosto, hay cola
- Para el café
- Buffet Trevisol, junto a la iglesia, con cojines en los escalones, desayunos por la mañana y malvasía al atardecer; eso sí, en noviembre de 2026 Google Maps lo marca como «cerrado permanentemente»
- Playas
- son rocosas, así que cómprate unos escarpines; para pasar el día entero elijo la bahía de Lone, de cantos rodados y en pleno pinar
Contenido6 capítulosOcultarMostrar
- 01Visitar Rovinj e Istria: lo que conviene saber antes de ir
- Cómo llegar a Rovinj (y por qué ya no iría en coche)
- 02Dónde alojarse en Rovinj y el camping naturista Valalta
- 03Qué ver en Rovinj según Milan Bez Mapy
- El casco antiguo de Rovinj y el Arco de Balbi
- El monumento a los héroes caídos en Rovinj
- La iglesia de Santa Eufemia: una leyenda que merece la subida
- Grisia, la calle que una vez al año se convierte en galería
- Buffet Trevisol, mi cafetería favorita en Rovinj
- 04Playas de Rovinj (Istria): dónde bañarse
- 05Excursiones desde Rovinj (para esto viene bien el coche de alquiler)
- 06¿Merece la pena visitar Rovinj? El veredicto de Milan Bez Mapy
¿Qué ver en Rovinj? Hay sitios a los que vuelvo porque no me queda otra. Y luego está Rovinj, adonde volví porque quise. Dos veranos seguidos, algo que no me pasa a menudo. Este pueblo croata de la costa occidental de Istria parece una postal italiana que alguien mandó a la dirección equivocada. Y justo ahí está su encanto.
En este artículo tienes los clásicos que no te puedes perder, pero también curiosidades que no vienen en ninguna guía. Y, de propina, mi cafetería favorita y el camping naturista de Valalta.
Visitar Rovinj e Istria: lo que conviene saber antes de ir
Cómo llegar a Rovinj (y por qué ya no iría en coche)
Lo confieso: las dos veces fui en coche y las dos veces me dije por el camino que nunca más. Desde Bratislava son más de 600 kilómetros. Las autopistas están bien, pero en verano te pasas tranquilamente entre 7 y 8 horas al volante, contando paradas y atascos antes de Istria. Como en mis otros artículos sobre Croacia, aquí también recomiendo ir en avión.
Una solución mucho más elegante: volar con Ryanair de Viena a Pula. La ruta es de temporada: en 2026 empezó el 2 de junio. El vuelo dura poco más de una hora, los billetes suelen costar unas decenas de euros y de Pula a Rovinj son solo unos 40 minutos en coche. En el aeropuerto alquilas un coche y, créeme, en Istria lo vas a agradecer, porque lo mejor está repartido por toda la península. Es uno de esos casos en los que la combinación de avión y coche de alquiler gana por goleada.

Dónde alojarse en Rovinj y el camping naturista Valalta
Rovinj tiene una oferta enorme de apartamentos y villas en Airbnb, y mi consejo es claro: alójate lo más cerca posible del casco antiguo. El Rovinj de noche no tiene nada que ver con el de día. Cuando se marchan los autobuses de turistas, la ciudad se queda en silencio, se encienden las farolas y puedes pasear por las callejuelas prácticamente solo. Si te alojas en las afueras, junto a los campings, te pierdes todo eso.
Las villas con jardín son una gran opción para grupos de amigos y familias; los apartamentos en casas de piedra, para quien quiera vivir en plena historia. En temporada alta reserva con mucha antelación, porque lo mejor vuela ya en primavera. También está el conocido camping naturista Valalta, aunque para ir necesitarás coche. Yo fui a pasar el día y me gustaron mucho los toboganes, los castillos hinchables, lo limpia que estaba el agua y los restaurantes.
Aquí tienes excursiones y visitas guiadas en Rovinj:
Qué ver en Rovinj según Milan Bez Mapy
- Un paseo por el casco antiguo
- El monumento a los héroes caídos
- La iglesia de Santa Eufemia
- La calle Grisia
- Buffet Trevisol
El casco antiguo de Rovinj y el Arco de Balbi
Primera curiosidad, para abrir boca: el casco antiguo de Rovinj era en origen una isla. El canal que lo separaba de tierra firme no se rellenó hasta 1763, y por eso el centro histórico tiene un trazado tan curioso y apretado. Las casas se construían pegadas unas a otras porque, sencillamente, no había sitio. El resultado son callejuelas en las que te pierdes en tres minutos, y es justo lo que buscas.
Se conservan tres de las siete puertas originales de la ciudad: la Portica, la puerta de San Benito y la puerta de la Santa Cruz. Donde estuvo la antigua puerta principal hoy tienes el Arco de Balbi, de 1679, por el que entras al casco antiguo desde la plaza principal.
Y ya que hablamos del casco antiguo: Rovinj también tiene una vida nocturna interesante. La marcha está sobre todo en bares, vinotecas y locales junto al mar. En verano, las callejuelas y el paseo marítimo se llenan de gente al anochecer. Para mí, lo que de verdad engancha en Rovinj es el ambiente del centro histórico junto al mar, mucho más que las discotecas de toda la vida.
El monumento a los héroes caídos en Rovinj
El monumento a los combatientes caídos es uno de los lugares de Rovinj que recuerdan los años duros de la Segunda Guerra Mundial. Está dedicado a la gente del lugar y a los combatientes antifascistas que murieron en la lucha por la liberación. No es uno de los grandes reclamos turísticos de la ciudad, pero tiene un fuerte valor simbólico. Recuerda que detrás de la calma del Rovinj de hoy también hay una historia complicada, la del siglo XX.
La iglesia de Santa Eufemia: una leyenda que merece la subida
Es la silueta que ves en todas las fotos de Rovinj. La iglesia barroca de Santa Eufemia está en el punto más alto de la península. Su campanario de 62 metros es una copia del campanile de la plaza de San Marcos de Venecia. Los venecianos gobernaron aquí durante siglos y se nota a cada paso. Y ahora, la leyenda: cuentan que en el año 800 el mar trajo hasta la orilla de Rovinj un sarcófago de mármol con el cuerpo de la mártir Eufemia. Los vecinos intentaron subirlo con yuntas de bueyes, pero la piedra no se movió. Según la leyenda, al final un niño con dos novillas lo arrastró hasta lo alto de la colina. Ese sarcófago antiguo de mármol todavía puedes verlo en la iglesia.
Mi curiosidad favorita, eso sí, está en lo alto de la torre: la estatua de cobre de Santa Eufemia gira con el viento, como una veleta. Desde siempre, los lugareños la han usado para predecir el tiempo. Cuando la santa mira al mar, hará bueno; cuando se gira hacia el pueblo, se acerca tormenta. Una aplicación del tiempo del siglo XVIII.
- Consejo de Milan A la torre se sube por una escalera de madera, y las vistas de los tejados rojos y el mar compensan cada escalón. Ve por la mañana o a última hora de la tarde: a mediodía, en julio y agosto, hay cola.
Grisia, la calle que una vez al año se convierte en galería
La calle más conocida de Rovinj sube desde el puerto hasta la iglesia. El nombre Grisia viene de la palabra latina que designa el color gris, por la piedra con la que se empedró. Hoy está llena de galerías, talleres de artistas y tiendas de arte.
Un apunte para quien planifica el viaje: desde 1967, el segundo domingo de agosto toda la calle se convierte en una exposición al aire libre de un solo día. Puede exponer cualquiera (profesionales, aficionados y niños) y los cuadros cuelgan de las fachadas, de las escaleras y hasta de los tendederos. Si te coincide la fecha, es toda una experiencia. Y otra más: si estás en Rovinj el 10 de agosto, la noche de San Lorenzo, la ciudad apaga el alumbrado público de la costa para que se vean bien las estrellas fugaces. Más romántico, imposible. Después de la exposición, resérvate un rato para pasear de noche por el casco antiguo.
Buffet Trevisol, mi cafetería favorita en Rovinj
Cada ciudad tiene un local por el que te dan ganas de volver. En Rovinj, para mí, es el Buffet Trevisol, una pequeña cafetería escondida en una callejuela tranquila del casco antiguo, a un paso de la iglesia. Te sientas en cojines directamente sobre los escalones de piedra, suena buena música y preparan uno de los mejores cafés que he tomado en Croacia.
Por la mañana, hasta las 12:00, sirven desayunos. Un cruasán, zumo de naranja natural y café: la manera perfecta de empezar el día. A última hora de la tarde, el Trevisol se convierte en una pequeña vinoteca: pršut istriano (jamón curado), queso, una copa de malvasía y ver pasar a la gente. No es el sitio más barato de la ciudad, pero el ambiente de esa callejuela no tiene precio. Los dos veranos acabé aquí más veces de las que me gustaría admitir.
Ojo: en noviembre de 2026, Google Maps marca el Buffet Trevisol como «cerrado permanentemente». Antes de ir, comprueba si sigue abierto.

Playas de Rovinj (Istria): dónde bañarse
Rovinj no tiene playas de arena, y precisamente por eso el mar es tan transparente. Prepárate para rocas, cantos rodados y plataformas de hormigón. Primer consejo práctico: cómprate unos escarpines. En el supermercado del pueblo cuestan unos pocos euros y te ahorran encontronazos con los erizos de mar. Una playa urbana bonita es la playa de Balota (también se escribe Baluota), justo debajo del casco antiguo. Eso sí, en realidad es una gran roca, buena para tirarse al agua, y te bañas con vistas al campanario. Vamos con las demás:
- Mulini Beach: la playa con más diseño de la ciudad, junto a los hoteles de lujo y a 10 minutos a pie del centro. Hormigón blanco, agua turquesa y chiringuito. Las tumbonas son caras, pero con tu propia toalla sobre la roca disfrutas de lo mismo gratis.
- Camping naturista Valalta: tiene playas estupendas. Si no te alojas allí, pagas una entrada de día, y en todo el camping el nudismo es obligatorio.
- Bahía de Lone: mi elección para un día entero. Una playa de cantos rodados rodeada de pinar, sombra gratis y agua tranquila. El paseo hasta allí por el parque forestal ya es media experiencia.
- Zlatni rt (Punta Corrente): y aquí llega otra curiosidad. Este precioso parque forestal junto al mar lo fundó en 1890 el conde austrohúngaro Georg Hütterott, que quería levantar aquí un balneario climático. Plantó cedros, bosquetes de pino piñonero y árboles exóticos que siguen creciendo hoy. La entrada es gratuita; dentro hay decenas de calas rocosas y, en una antigua cantera, hasta una pared de escalada muy popular.
- Las islas de Sv. Katarina y Crveni otok: en taxi acuático desde el puerto por unos pocos euros. Menos gente y agua cristalina. Llévate tu propio pícnic.

Excursiones desde Rovinj (para esto viene bien el coche de alquiler)
- Canal de Lim (Limski kanal): un «fiordo» verde que se mete muy adentro en tierra firme, a solo 15 minutos de Rovinj. El mirador de arriba es gratis; abajo, prueba ostras y mejillones recién salidos de los viveros de la zona. Según la leyenda, de aquí salió la piedra con la que se construyó la iglesia de Rovinj.
- Pula: su anfiteatro romano está entre los seis más grandes que se conservan en el mundo. Impresiona aún más porque está en mitad de una ciudad normal y corriente. A 45 minutos en coche como mucho.
- Poreč: la basílica Eufrasiana, con sus mosaicos bizantinos dorados, es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Una horita de trayecto.
- Motovun: un pueblo medieval en lo alto de una colina sobre el valle del río Mirna, rodeado de bosques de trufas. Aquí, la pasta con trufa es obligatoria.
- Hum: según la gente de la zona, la ciudad más pequeña del mundo; en el censo de 2021 tenía 52 habitantes. Lo ideal es combinarlo con Motovun en un mismo día de excursión por el interior de Istria.
- Bale: un pueblo de piedra entre Rovinj y Pula que parece el Rovinj de hace cincuenta años. Casi sin turistas.
A Motovun, Hum o Bale es difícil llegar en transporte público, así que para estas excursiones te conviene el coche que recoges en el mismo aeropuerto de Pula. Yo comparo los precios de alquiler en Discover Cars. Si no tienes tarjeta de crédito, mira mi guía para alquilar un coche sin tarjeta ni fianza.
¿Merece la pena visitar Rovinj? El veredicto de Milan Bez Mapy
Rovinj tiene dos caras: de día, unas vacaciones clásicas en el Adriático con playas y helados; de noche, un tranquilo pueblo veneciano en el que perderse y enamorarse. Si te llevas tres cosas de este artículo, que sean estas: vuela de Viena a Pula en lugar de pasarte el día conduciendo, alójate cerca del casco antiguo y tómate un café (o una malvasía) en el Buffet Trevisol. Ya me lo agradecerás.

Milan Bez Mapy









