El Wachau es un valle de la Baja Austria, no una ciudad, y yo diría que ni un fin de semana te va a bastar. No te pierdas la abadía de Melk, Dürnstein, Krems con la abadía de Göttweig, el castillo de Aggstein y un paseo en barco por el Danubio. Lo mejor es recorrerlo en coche o en bici, pero con autobuses y barcos también te apañas.
- Cuántos días
- Estuve un fin de semana y se me quedó corto
- Cuándo ir
- En la temporada del albaricoque, a principios de verano, normalmente en julio
- Paseo en barco
- De Krems, donde me alojé, a Spitz tardé una hora y media más o menos; el billete se compra en el embarcadero unos minutos antes de la salida
- Sin coche
- Hay autobuses por todo el valle, y entre barcos y bici te apañas de sobra sin coche
- Melk
- Más que la abadía en sí, me interesaron el parque y el jardín barroco
- Abadía de Göttweig
- El fresco de Paul Troger sobre la escalera se mueve si pasas por debajo de un lado a otro
Contenido4 capítulosOcultarMostrar
- 01Qué ver en el Wachau y cuándo es la temporada del albaricoque
- ¿Cuándo ir al Wachau? En la temporada del albaricoque
- Qué ver en el Wachau y adónde ir de excursión en la Baja Austria
- 02Qué ver en el Wachau según Milan Bez Mapy
- El castillo de Aggstein, en el Wachau
- La abadía de Melk y un paseo por la ciudad
- Spitz, la Puerta Roja (Rotes Tor) y las ruinas del castillo de Hinterhaus
- Visitar Dürnstein y su monasterio
- 03Qué ver en Krems y excursión a la abadía de Göttweig
- La abadía de Göttweig, cerca de Krems
- El castillo de Grafenegg
- 04Paseo en barco por el Danubio en el Wachau
Escribí este artículo en 2019. Los precios, los horarios y las conexiones de transporte pueden haber cambiado desde entonces, así que compruébalos antes de ir.
¿Qué ver en el Wachau? Hace poco estuve en la Baja Austria, en concreto en el valle del Wachau y en Melk, y volví con la lengua fuera. La zona, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2000, tiene tanto que ver que un fin de semana en el Wachau se me quedó corto. ¿Qué visitar?
Qué ver en el Wachau y cuándo es la temporada del albaricoque
Para empezar, dónde está el Wachau y qué es. El Wachau es un valle de la Baja Austria, no una ciudad, como pensaba yo al principio. Lo atraviesa el Danubio, y toda la zona es una de las más visitadas de Austria, sobre todo por sus vinos y su historia. Los vinos del Wachau tienen fama en todo el mundo, pero de eso hablaré más adelante. Ahora vamos con qué ver en el Wachau.
CONSEJO: Lee también adónde ir en Burgenland y qué ver en la Baja Austria.
¿Cuándo ir al Wachau? En la temporada del albaricoque
Te recomiendo sin dudarlo visitar el Wachau en la temporada del albaricoque. Aquí se recogen desde mediados de julio y la cosecha dura unas dos o tres semanas. El Wachau en flor se ve desde finales de marzo hasta mediados de abril. Los albaricoques aquí son cosa seria, y todo lo que se pueda hacer con ellos lo encuentras a la venta. Mermeladas de albaricoque, bollos de albaricoque, albaricoques de albaricoque. Licor o aguardiente de albaricoque. Y no exagero. Pero, más allá de la temporada del albaricoque y las mermeladas, el Wachau está literalmente lleno de lugares que de verdad merecen la pena. Si te gusta la naturaleza y no te importa sudar un poco subiendo las colinas sobre el Danubio, el Wachau te va a gustar. En un fin de semana me dio tiempo a ver esto.

Qué ver en el Wachau y adónde ir de excursión en la Baja Austria
- las ruinas del castillo de Aggstein
- la ciudad de Melk y su abadía
- Spitz, las ruinas del castillo de Hinterhaus y la Puerta Roja
- Dürnstein y su monasterio
- la ciudad de Krems an der Donau
- la abadía de Göttweig
- el castillo de Grafenegg
- EXTRA: un paseo en barco por el Danubio
Wachau World Heritage Trail: una ruta de senderismo por el patrimonio de la Unesco
CONSEJO: Si te interesan todos los monumentos de la Unesco del Wachau, prueba el Wachau World Heritage Trail. La ruta del Patrimonio Mundial del Wachau es un sendero de 180 km que recorre el valle del Danubio y sus viñedos. Pasa por 13 municipios del valle del Wachau, inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Está dividida en 14 etapas y se puede hacer en los dos sentidos.
Aquí tienes excursiones y paseos en barco por el Wachau:
Qué ver en el Wachau según Milan Bez Mapy
El castillo de Aggstein, en el Wachau
En la parte oriental del valle del Danubio, entre Spitz y Melk, están las ruinas del castillo de Aggstein. Se consideran una de las paradas más valiosas de toda la zona del Wachau protegida por la Unesco. Las ruinas tienen unos 900 años y nadie sabe quién construyó el castillo. Hoy Aggstein es de propiedad privada y acoge sobre todo visitas guiadas, bodas y todo tipo de eventos. Lo curioso es que, en su época de mayor esplendor, aquí vivían hasta 60 personas, y de su seguridad se encargaban 12 guardias. Con ellas vivían también caballos y cerdos. Las ruinas de Aggstein abren al público de mediados de marzo a octubre, y en noviembre se celebran aquí unos mercadillos navideños especiales.
Se dice que uno de sus dueños, Hadmar III von Kuenring, tendió una vez una larga cadena de una orilla a otra del Danubio para hundir los barcos y saquearlos. Para los niños hay un juego por todo el recinto del castillo: en la entrada les dan una piedra mágica que les va dando pistas en alemán, y con ellas liberan a los fantasmas del castillo.



La abadía de Melk y un paseo por la ciudad
Melk es una de esas ciudades austriacas de toda la vida, justo como cualquier eslovaco se imagina un pueblo austriaco: flores por todas partes, helados y buenos restaurantes. Y en pleno centro, en lo alto de una colina, hay una enorme abadía barroca, una de las más grandes de Europa. También forma parte del Patrimonio de la Humanidad. La historia de Austria está muy ligada a la abadía de Melk, porque aquí están enterrados los primeros gobernantes austriacos. Dicen que es el centro espiritual y cultural del país.
A mí, más que la abadía en sí, me interesaron el parque y el jardín barroco. Al parque también lo llaman «Jardín del Paraíso», y en él se cultivan sobre todo plantas medicinales. La terraza de la abadía tiene una vista del Danubio perfecta, y probablemente Napoleón la usó como mirador cuando convirtió Melk en su cuartel general durante la campaña contra Austria. Melk es famosa en todo el mundo por sus Jornadas Internacionales del Barroco, que se celebran en la propia abadía. En 2008, National Geographic llegó a incluirla entre los mejores destinos históricos del mundo.
CONSEJO: Justo debajo de la abadía, en el casco histórico de Melk, además de la oficina de correos más bonita de Austria está el restaurante del Hotel zur Post, que suele tener especialidades de temporada de la región. Comí hasta reventar.




Spitz, la Puerta Roja (Rotes Tor) y las ruinas del castillo de Hinterhaus
Spitz es un punto de partida ideal para hacer excursiones por el Wachau, porque está en el centro del valle y tiene un ambiente estupendo. Yo ni siquiera lo llamaría ciudad, más bien un pueblecito muy bien cuidado. Por encima del pueblo, en una colina entre viñedos, está la Puerta Roja (Rotes Tor). ¿Por qué roja? Es una de las siete puertas defensivas del pueblo y data de la Guerra de los Treinta Años. Vio correr mucha sangre, y de ahí le viene el nombre. Pero, mirando el lado bueno, la subida merece la pena por la preciosa vista de todo Spitz y, otra vez, del Danubio.


Las ruinas del castillo de Hinterhaus
El castillo de Hinterhaus es una ruina muy bien conservada que domina el pueblo. Las ruinas son del siglo XII, de la época en que mandaban los Kuenring, cuando el castillo servía de fortaleza estratégica en el valle del Wachau. Visitar las ruinas de Spitz junto con la Puerta Roja te da una idea de cómo se defendía la gente en la Edad Media.

CONSEJO: A la hora de comer, pásate por el Gasthof Prankl, un restaurante con una historia tan larga como la del propio pueblo. Está aquí desde 1680 y hoy lo regenta la séptima generación de la familia Prankl. Más que en un restaurante, te sentirás como si comieras en casa de tu abuela. Tienen platos típicos de la región y, por supuesto, Marillenknödel, bolas de masa rellenas de albaricoque.


Visitar Dürnstein y su monasterio
Dürnstein está considerado uno de los pueblos más románticos del Danubio. Lo dominan el monasterio y el castillo donde estuvo preso el rey Ricardo I Corazón de León. Todo el casco histórico está empedrado, y eso le da un ambiente medieval muy agradable.
Dürnstein es probablemente el pueblo más visitado de todo el Wachau y de la Baja Austria, y su nombre viene del castillo medieval homónimo que se alza sobre él. En alemán, «Dür» significa seco y «stein», piedra. Y es que el castillo siempre tuvo problemas de agua, porque se construyó muy por encima del Danubio, algo que seguramente también notó Ricardo Corazón de León durante su cautiverio. En la invasión de los suecos, el castillo quedó casi totalmente destruido.


CONSEJO: A las afueras de Dürnstein, a unos 10 minutos a pie del centro, está el mayor productor de vino del Wachau, Domäne Wachau. En su vinoteca puedes hacer una cata: en 2026 cuesta 5 € por tres vinos, y si compras por más de 50 € te la descuentan.
Qué ver en Krems y excursión a la abadía de Göttweig
Además de Dürnstein, en el Wachau hay otra ciudad conocida: Krems an der Donau. Aunque tiene menos de 26 000 habitantes, su casco antiguo me recuerda mucho a las callejuelas de Brașov, en Rumanía. Por cierto, si tienes calor, aparte del centro histórico te recomiendo un paseo corto hasta la Donau-Universität Krems (hoy Universität für Weiterbildung Krems). Allí hay una piscina pública donde puedes remojarte los pies en los días de calor del verano. Durante el curso, Krems es una ciudad llena de estudiantes, porque tiene varias universidades, una al lado de otra.
Krems tiene una historia larguísima, que se remonta a la Edad de Hielo: aquí los arqueólogos encontraron esqueletos de bebés cubiertos por huesos de mamut. Es uno de los hallazgos arqueológicos más valiosos de Austria. Como en toda la región del Wachau, aquí lo que más se lleva es el vino, y en la ciudad hay un montón de bodegas y restaurantes con todo tipo de vinos del Wachau. Igual que la mayoría de las ciudades medievales, Krems estaba amurallada y al centro solo se entraba por sus puertas. Tenía cuatro, y hoy solo se conserva una, la Steiner Tor.


En eslovaco, Krems se dice Kremža, jaja. ¿De verdad hay alguien que lo use? Eso sí, si te encanta la mostaza de Krems (puaj), que sepas que nació aquí.
CONSEJO: A un paso de Krems está probablemente el restaurante más local en el que he estado en Austria. Se llama Graf in Mautern y solo sirven platos fríos, cerveza y vino. Lo incluyo por su preciosa terraza ajardinada con vistas a todo Krems. Ojo: conviene chapurrear algo de alemán.

La abadía de Göttweig, cerca de Krems
Justo a las afueras de la ciudad está la preciosa abadía de Göttweig, en la que ya me había fijado desde la carretera de llegada a Krems. En origen era un monasterio solo de hombres, y sigue funcionando hoy. Ha pasado por un incendio y una reconstrucción, y hoy tiene, entre otras cosas, un museo muy grande. El mobiliario original muestra cómo vivían antes los monjes, y dicen que aquí paró el mismísimo Napoleón, al que le prepararon una cama. Lo que no se sabe es si llegó a dormir en ella.
En la abadía me llamó mucho la atención el gran fresco azul sobre la escalera principal, que se mueve. Lo pintó Paul Troger y es una ingeniosa ilusión óptica para que el techo parezca mucho más alto. Pero si te pones debajo del fresco y te mueves de un lado a otro, verás que el truco no solo eleva el techo: además lo hace moverse.


La abadía está aquí desde 1083, y los monjes cuidaban la naturaleza de los alrededores. Por eso, cerca de Paudorf, en el lado de la colina opuesto a Krems, hoy hay un insólito bosque de secuoyas (las secuoyas son esos árboles gigantes que solemos ir a ver a los parques nacionales de Estados Unidos), y también se fundó aquí una escuela forestal. Y, por supuesto, tampoco faltó el cultivo de albaricoques, jaja.
El castillo de Grafenegg
Mi última parada antes de volver a casa, camino de Bratislava, fue el castillo de Grafenegg. Está a unos 15 km de Krems. El castillo está en medio de un parque enorme, donde también hay un gran auditorio.


Paseo en barco por el Danubio en el Wachau
Para terminar, quiero darte un último consejo: un paseo en barco por el Danubio en el Wachau. Para mí es la mejor manera de recorrer todo el valle sin matarte a correr para verlo todo de golpe. Depende de dónde te alojes, pero en verano los barcos suben y bajan por el Danubio sin parar. Yo fui de Krems, donde me alojaba, a Spitz, y tardé más o menos una hora y media, a un ritmo de lo más relajado.
El billete se compra en el mismo embarcadero, unos minutos antes de que salga el barco. Hay muchas compañías y tipos de barco, y la lista completa con los horarios de salida está en la web oficial.


CONSEJO: Por todo el valle también funcionan muy bien los autobuses, así que, si no tienes coche, moverte no tiene por qué ser un problema. Combinando autobús, barco y, si te apetece, bici (hay varias rutas ciclistas), en el Wachau te apañas perfectamente sin coche.
Lee también mi artículo 7 ideas para hacer excursiones por Austria.






