Košice es una de mis ciudades favoritas de Eslovaquia. Para conocer bien la ciudad y los alrededores, lo mínimo son tres días. Yo no me perdería el casco histórico, con sus subterráneos y la fuente musical. Tampoco el parque Anička, el lago Bukovec ni una excursión a Tokaj. Y a quien diga que en el este de Eslovaquia no hay nada, que venga y lo vea.
- Cuántos días
- al menos tres para la ciudad y los alrededores, los mismos que pasé yo
- Dónde me alojé
- en el hotel Ambassador, en una habitación del Invisible Hotel; el paquete incluía una entrada a la Galería de Eslovaquia Oriental
- Moverse por la ciudad
- me ayudó la app Moovit y funciona Bolt; qué patinetes hay, míralo en la app
- Para comer
- la mejor mačanka la comí en Villa Regia; en el hotel Slávia, pide el perkelt
- Parque Anička
- media hora a pie desde el centro; el agua medicinal es gratis, llenas la botella allí mismo
- Excursión a Tokaj
- cata guiada en Grand Bari; a mí me acompañó Dominik Lutas
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- 01Dónde alojarse en Košice y cómo moverse por la ciudad
- ¿Dónde dormir en Košice? Prueba el Invisible Hotel
- Cómo moverse por Košice en transporte público
- 02Dónde comer en Košice: restaurantes, bares y cafés
- 03Qué ver en Košice y alrededores según Milan Bez Mapy
- El casco histórico de Košice y sus subterráneos
- ¿Cómo llegó a Košice la fuente musical? Gracias a Rudolf Schuster
- El castillo de Košice y la torre mirador
- El parque Anička, paseos en barca en Ryba Anička y cine de verano
- El lago Bukovec: paddle surf y playa nudista
- 04Excursión de un día desde Košice a Tokaj: la bodega Grand Bari
- Cassavita, el vino oficial de Košice
¿Qué ver en Košice? Pues has llegado al sitio adecuado. Pasé tres días intensos en Košice: el casco histórico, el resto de la ciudad, los alrededores y una gastronomía de nivel mundial.
En este artículo te dejo todos los consejos que fui reuniendo, y también mis recomendaciones de restaurantes y alojamiento. Es una ciudad a la que siempre vuelvo con muchas ganas, y enseguida verás por qué. El artículo lo preparé en colaboración con el Visit Košice Infopoint.
Dónde alojarse en Košice y cómo moverse por la ciudad
¿Dónde dormir en Košice? Prueba el Invisible Hotel
Košice tiene muchísimos hoteles, pero los que más me llamaron la atención son los del concepto «invisible», que te explico más abajo. El hotel Ambassador, donde me alojé, ocupa un edificio protegido del siglo XIII. Dentro tiene una de las varias habitaciones del Invisible Hotel repartidas por Košice.
Cada habitación es distinta, obra de diseñadores, y está ligada a uno de los «temas» de Košice. La del hotel Ambassador gira en torno a la Košická moderna, la vanguardia artística de la ciudad en el periodo de entreguerras, así que te sientes como en tu propia galería. Por eso, cuando estuve, el paquete de bienvenida incluía también una entrada a la Galería de Eslovaquia Oriental (Východoslovenská galéria).
También probé el hotel Roca, que forma parte del mismo concepto: allí la habitación está dedicada al arte urbano. En Košice hay muchos murales buenos, así que merece la pena recorrer la Open Mural Gallery.
Cómo moverse por Košice en transporte público
Como no soy de Košice, me fue muy útil la aplicación Moovit, que conoce todo el transporte público de la ciudad, con sus líneas y transbordos. Google Maps también te lo resuelve. Bolt funciona perfectamente en la ciudad y, cuando estuve en 2022, vi que a los de Košice les encantaban los patinetes de Bolt. Iban en ellos a todas partes y, lo más importante, sabían aparcarlos. Eso sí, en la temporada 2023 Bolt solo los puso en cinco ciudades eslovacas y Košice no estaba entre ellas. Así que mira en la app qué patinetes compartidos hay ahora. Y me encanta la app Ubian, que te planifica el trayecto y con la que también puedes comprar billetes.
Si te atascas con algo, pásate por el Infopoint de Košice, en la calle Hlavná 59. Es la oficina de turismo y tienen mapas, folletos, recuerdos y la agenda actualizada de lo que pasa en Košice: adónde ir y qué ver.
Dónde comer en Košice: restaurantes, bares y cafés
Lo que quizá más me fascina de Košice es su gastronomía. La ciudad está llena de bares y restaurantes, muchos de ellos escondidos en patios interiores muy acogedores. Es difícil quedarse con los mejores, así que te cuento dónde comí yo, qué pedí y si me gustó.
- El restaurante del hotel Slávia es uno de mis favoritos de la ciudad. El hotel lo fundó el dueño de una fábrica de cerveza. Merece la pena pasarse aunque sea a tomar un café, pero si vas a comer, pide mi plato favorito: el perkelt, un guiso de carne con mucho pimentón. Créeme, te sorprenderá su aspecto y su sabor. Mejor ni pongo foto.
- Hostinec presume de ser el restaurante más antiguo de Eslovaquia. Yo pararía aquí, ya sea por las cervezas, tanto las de toda la vida como las más modernas, o por el solomillo de cerdo con salsa de frutos del bosque. Durante las obras de ampliación del Hostinec, entre finales de 2018 y principios de 2019, apareció el tesoro de plata de Košice: 700 monedas, 500 de ellas de plata. Bajo el edificio hay también un pozo de alcantarillado. ¿Por qué lo menciono? Porque es de obra, y eso significa que aquí vivía alguien de cierta posición.
- Smokehouse, en la calle Biela, tiene unas hamburguesas estupendas, buena cerveza y un local con mucho ambiente.
- Villa Regia es un restaurante eslovaco con una decoración muy cálida. Aquí comí la que, de momento, es la mejor mačanka de mi vida: una sopa agria típica del este de Eslovaquia, con embutido. Si vas, pídela.

Qué ver en Košice y alrededores según Milan Bez Mapy
- Hacer una visita guiada por el casco histórico
- Ver la fuente musical (Spievajúca fontána)
- Subir al castillo de Košice y a su torre mirador
- Dar un paseo en barca junto a las piscinas Ryba Anička
- Tomar el sol en el lago Bukovec
- Ir al Amfiteáter, el cine al aire libre de Košice
- Catar vinos en Grand Bari, en Tokaj
El casco histórico de Košice y sus subterráneos
El casco antiguo de Košice es el mayor conjunto histórico protegido de Eslovaquia. Tiene una forma alargada que solo comparten otras cinco ciudades del país. Yo lo recorrí con un guía local, Milan Kolcun, y su visita la puedes reservar tú también. Fíjate en el arroyo que baja por el centro de la calle Hlavná, la principal: es una fuente artificial que imita el arroyo medieval que corría justo por aquí. Esta restauración, como tantas otras, se hizo gracias al expresidente Rudolf Schuster.
En Košice apareció uno de los mayores tesoros de Europa: el tesoro de oro de Košice. Lo encontraron unos obreros durante unas obras, a pocos metros de la columna de la peste, que guarda una reliquia de san Valentín. La columna de la peste representa las tres mayores calamidades de la humanidad: las epidemias, el hambre y la guerra. Me da que sus constructores veían el futuro.
Durante el paseo, busca el hotel Slávia, que ya te he mencionado, y la pintura de lo alto de su fachada: un hombre inclinado sobre un grifo de cerveza. Es un guiño escondido al dueño que mandó construir el hotel, propietario de una cervecera de prestigio. También me gustaron los subterráneos de Košice, donde se ve muy bien cómo en 1674 un incendio devastador se extendió por la ciudad y cómo en 1710 llegó la peste. No te pierdas el muro original de 1290.


¿Cómo llegó a Košice la fuente musical? Gracias a Rudolf Schuster
Rudolf Schuster, que más tarde sería presidente de Eslovaquia, estaba de viaje de trabajo en la ciudad rusa de Vladímir. Allí le llamó la atención la fuente musical de la ciudad. Pidió la patente y mandó construir una en el centro de Košice, todavía en tiempos de Checoslovaquia.
Tras una gran reforma, la fuente volvió a funcionar en abril de 2024. Hoy su chorro central sube hasta los 24 metros de altura.

El castillo de Košice y la torre mirador
El castillo de Košice es todo un misterio para los arqueólogos, y también para los propios vecinos. ¿Por qué? Nunca se terminó y es exageradamente grande. Solo la parte descubierta hasta ahora ocupa seis hectáreas y media, y en ella cabrían exactamente 6000 personas. No tiene sentido, porque se construyó cuando las ciudades tenían como mucho trescientos habitantes. Se levantó con material de la zona, sin traer nada de fuera. También sorprende el grosor de los muros, que en algunos puntos llega a los tres metros y medio.
Otra rareza es la torre cilíndrica que hay en medio del castillo. Nadie sabe por qué está ahí, porque lo normal era ponerla en un extremo. Era una torre habitable de 20 metros de altura. Con el tiempo los castillos perdieron su razón de ser: eran caros de mantener, solían estar en lo alto de una colina y, si no tenían pozo, había que subirles el agua. La gente se fue a vivir a los valles, junto a los arroyos, y a las ciudades. Allí todo quedaba más a mano y la vida era más sencilla.
Merece la pena subir un fin de semana y pasar también por el centro de información, con sus réplicas de la ropa de la época. Fíjate en la mujer de amarillo: representa a una prostituta, y la delatan los tobillos al aire, el pelo suelto y ese color amarillo. También organizan actividades en las que puedes participar, como talleres de la zona, enlucido a la manera tradicional o carpintería. El ayuntamiento renovó la torre mirador de Hradová y la reabrió en mayo de 2026. La entrada es gratis.


El parque Anička, paseos en barca en Ryba Anička y cine de verano
¿Qué hacer en Košice un fin de semana de calor? Prueba con el parque Anička y lo que hay a su alrededor. Desde el centro es media hora a pie, así que yo cogería un patinete. Anička es un parque natural que se hizo famoso por su manantial de agua medicinal, y puedes llenar la botella gratis allí mismo.


En las piscinas Ryba Anička alquilan barcas para dar una vuelta por el agua tranquila del estanque de al lado.
El lago Bukovec: paddle surf y playa nudista
Los de Košice adoran Bukovec. Si un sábado de calor no los encuentras en el parque Anička, seguro que están en Bukovec. Se llega en autobús interurbano o en Bolt. Bukovec es un embalse que sirve de reserva de emergencia por si pasara algo en la cercana acería de US Steel Košice. Allí puedes alquilar una tabla de paddle surf con clase incluida en splavujeme.sk y remar por el agua limpia y tranquila del embalse. Para reponer fuerzas hay langoš, una torta frita. Y en una zona algo más apartada del lago está la pequeña playa nudista.
Aparcar no es problema: detrás del lago hay un gran aparcamiento de pago que, cuando fui, estaba muy bien organizado, con trabajadores de temporada dirigiendo a los coches. Después de un día entero en el lago, yo remataría la jornada en el Amfiteáter, un cine de verano a un paso del centro de Košice. Proyectan películas nuevas y clásicas todo el verano. Desde el centro son tres paradas de tranvía.



Excursión de un día desde Košice a Tokaj: la bodega Grand Bari
Y lo mejor, para el final. Si te apetece una excursión de un día desde Košice a Tokaj, una de las primeras regiones vinícolas delimitadas oficialmente del mundo, reserva una cata guiada en Grand Bari. La bodega está en la parte eslovaca de Tokaj. A mí me acompañó Dominik Lutas, un chico joven que sabe muchísimo de vinos. Con su entusiasmo enriqueció mucho mi visita y también el artículo que estás leyendo. Sobre Tokaj ya te conté más en mi artículo qué ver en Tokaj, por si quieres leerlo.
Es una bodega independiente que vendimia solo a mano, y también es conocida por su vino putňové, un tokaji dulce elaborado con uvas afectadas por la podredumbre noble. Gracias a su clima tan particular, solo se puede hacer en la región de Tokaj. ¿Por qué Grand Bari se llama así? Cuando los tártaros arrasaron la región, el rey Bela IV invitó a colonos de la ciudad italiana de Bari a repoblarla.
Aquí hacen vino a la manera tradicional y a la moderna. El método tradicional necesita unos tres años para preparar un litro de vino; al moderno le bastan cinco meses. Lo consiguen gracias a la fermentación controlada, que hoy se regula con la temperatura: bajándola se ralentiza o se detiene, y subiéndola se acelera. Eso sí, solo sabe hacerlo un técnico con experiencia.
Cassavita, el vino oficial de Košice
Grand Bari tiene una amplia gama de vinos propios, pero el que más me llamó la atención fue Cassavita, el vino oficial de la ciudad de Košice: de cada botella vendida, un euro se destina a mejorar la ciudad. Cuando visites la bodega subterránea de Grand Bari, mira bien el moho negro de las paredes. Es un moho especial, Cladosporium cellare, que solo aparece donde hay vino. Como yo. Protege el vino de otros mohos. Los vinos de Tokaj fueron de los primeros de lo que hoy es Eslovaquia que se bebieron en la corte francesa. No dejes de pasarte.



Si alguien vuelve a soltarte la tontería de que en el este de Eslovaquia no hay nada, mándale este artículo. Košice y sus alrededores dan para mucho: da igual que seas de hacer deporte, de spa, de descansar o de catas. Tu próxima parada: Košice. ¡A viajar! Este artículo nació gracias a Visit Košice Infopoint.




