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Eslovaquia13 min de lectura

Visita a la cueva Zlá diera en Šariš: lo que hay que saber antes de bajar

La cueva Zlá diera, junto a Lipovce, en el este de Eslovaquia, no tiene luz eléctrica: te alumbras tú y la espeleóloga que te guía te enseña algo de verdad. Cómo llegar, cuánto cuesta la entrada y por qué la recomiendo.

Visita a la cueva Zlá diera, en la región de Šariš
Visita a la cueva Zlá diera en Šariš

Para mí, Zlá diera, junto a Lipovce, es justo lo contrario de las cuevas turísticas de siempre: ni pasarelas iluminadas ni frases aprendidas de memoria. La cueva no tiene luz, te alumbras tú y la explicación de la espeleóloga te enseña algo de verdad. Se puede combinar con el mirador Srdiečko y el manantial de agua mineral Salvator, en Lipovce.

Contenido7 capítulosOcultarMostrar
  1. 01Visita a la cueva Zlá diera en Šariš
  2. 02Cueva Zlá diera: cómo llegar, horario y precio de la entrada
  3. Dónde está la cueva Zlá diera y cómo llegar en coche
  4. Horario y entrada de la cueva Zlá diera
  5. Qué llevar a la cueva Zlá diera
  6. 03Cómo es la visita a la cueva Zlá diera
  7. Por qué la cueva Zlá diera no tiene luz y te alumbras tú
  8. De dónde viene el nombre de la cueva Zlá diera
  9. La sala de Catalina, la Poza de la Suerte y el canal del parto
  10. Por qué Zlá diera es una cueva de dolomía y no de caliza
  11. Murciélagos en la cueva Zlá diera
  12. 04El hombre que pasó treinta y cinco años construyendo el camino a su propia cueva
  13. 05Cuántas cuevas turísticas hay en Eslovaquia y por qué no puedes comprar una
  14. Cómo se consigue una cueva en arrendamiento
  15. Qué pasa cuando el responsable lo deja
  16. 06¿Merece la pena visitar la cueva Zlá diera?
  17. 07Qué ver cerca de la cueva Zlá diera, en Šariš

Visita a la cueva Zlá diera: lo voy a decir claro desde el principio. Visitar cuevas eslovacas muchas veces me parece una pérdida de tiempo.

¿Por qué? Sobre todo en las estatales, te toca una estudiante con un trabajo de verano. Se ha aprendido de memoria un texto sencillo: que esta estalactita parece una jirafa, aquella un elefantito y que pidas tres deseos, que la princesa Esmeralda te los concederá. Vas por un camino iluminado entre barandillas y, al cabo de una hora, no sabrías decir qué has aprendido. Ningún valor añadido, cero información. Pero…

Visita a la cueva Zlá diera en Šariš

Y luego está la cueva Zlá diera, junto a Lipovce, que es justo lo contrario. Me guio la espeleóloga Michaela Pancuráková, profesora de Geografía y Química. Hizo su trabajo de fin de máster sobre esta cueva y es una de las pocas mujeres espeleólogas de Eslovaquia. Lo explicaba tan bien que, a los cuarenta minutos, yo ya quería ser espeleólogo.

La cueva la gestiona Rudolf Košč (por cierto, padre de la cantante Katka Koščová), que le ha dedicado casi toda su vida adulta. Hay quien despacha un grupo de pago porque detrás de la puerta ya espera el siguiente. Y hay quien vive esto como la afición de toda una vida. Dentro de la cueva, la diferencia se nota desde la primera frase.

Cueva Zlá diera: cómo llegar, horario y precio de la entrada

Dónde está la cueva Zlá diera y cómo llegar en coche

La cueva está por encima del pueblo de Lipovce, en el distrito de Prešov, donde se juntan los montes Bachureň y Branisko, a unos treinta kilómetros de Prešov. Yo llegué en un coche que había alquilado en el aeropuerto de Košice. No recomiendo venir de otra manera: a Lipovce van solo unos pocos autobuses al día. Desde Prešov se tarda menos de media hora, por Fričovce y Šindliar.

Dónde está la cueva Zlá diera y cómo llegar en coche
Dónde está la cueva Zlá diera y cómo llegar en coche
Michaela Pancuráková, espeleóloga profesional y guía de la cueva Zlá diera
Michaela Pancuráková, espeleóloga profesional y guía de la cueva Zlá diera

Aparqué en un pequeño aparcamiento junto a la carretera entre Lipovce y Lačnov. Desde allí hay unos veinte minutos a pie hasta la cueva, primero por un prado y luego por un sendero de bosque. La ruta está señalizada y tiene áreas de descanso y miradores. Entre el paseo desde el coche y la visita a la cueva Zlá diera, se te va más o menos hora y media.

Consejo de Milan El coche lo comparé en Discover Cars, donde veo en un mismo sitio las ofertas de varias empresas de alquiler. En el este de Eslovaquia, sin coche, sencillamente no llegas a todo lo que quieres ver. Y los vuelos baratos a Košice los encuentras en Omio: yo llegué justo así, en avión desde Bratislava.

Horario y entrada de la cueva Zlá diera

La cueva abre de abril a mediados de noviembre y no tiene horas fijas de entrada, una de las cosas que me sorprendieron. No compras una entrada para las diez ni haces cola. Se entra en grupos pequeños según va llegando la gente, así que la espera puede ser de cinco segundos o de cincuenta minutos.

La entrada se paga al final de la visita: unos 11 € por adulto (el precio actual está en la web de la cueva Zlá diera). Hacer fotos y grabar vídeo es gratis, algo que durante años no era lo normal en las cuevas eslovacas.

  • Consejo de Milan Si vas en un grupo grande o vienes de lejos, yo llamaría antes por teléfono para confirmar la visita a la cueva Zlá diera. La llevan unas pocas personas y, fuera de temporada alta, conviene saberlo.
  • Consejo de Milan Como periodista, entré gratis en la cueva a cambio de escribir sobre ella. Eso no cambia lo que lees aquí, pero es justo que lo sepas.

Qué llevar a la cueva Zlá diera

Dentro hay siete grados todo el año. El día de mi visita fuera hacía más de treinta, así que noté la diferencia nada más pasar la entrada. Conviene llevar una sudadera o una chaqueta y, sobre todo, calzado resistente, porque se camina sobre piedra mojada. El casco te lo dan allí. Si tienes frontal propio, llévalo.

Cómo es la visita a la cueva Zlá diera

Por qué la cueva Zlá diera no tiene luz y te alumbras tú

Esta es la gran diferencia con todo lo que conoces. En Zlá diera no hay luz eléctrica, y no porque no tengan dinero para ponerla. Es a propósito. Te dan un casco y te alumbras con una lámpara de carburo, la de los espeleólogos de toda la vida, o con tu propia luz. Ves exactamente lo que iluminas, y nada más.

El recorrido básico tiene unos trescientos metros y dura alrededor de cuarenta minutos. La cueva entera mide más de seiscientos metros y baja a más de cincuenta metros de profundidad. Para los más curtidos hay un recorrido más largo con mono de espeleólogo, que dura tres horas y media.

¿Cómo es la visita a la cueva Zlá diera?
¿Cómo es la visita a la cueva Zlá diera?

La consecuencia es que, durante la visita, no te comportas como un espectador, sino como alguien que se mete en un espacio desconocido. Ahí está toda la diferencia entre una cueva y una cueva convertida en museo.

De dónde viene el nombre de la cueva Zlá diera

El nombre no es marketing. Zlá diera significa, más o menos, «agujero malo». Antes era solo un agujero en el suelo en el que, de vez en cuando, desaparecía el ganado. Cuando los pastores tiraban una piedra dentro, la oían caer a un espacio hueco más grande. Los niños se asustaban unos a otros diciendo que allí vivían diablos. En el dialecto de Šariš todavía hoy la llaman Zla džura.

La sala de Catalina, la Poza de la Suerte y el canal del parto

El espacio más grande de la cueva es la sala de Catalina (Katarínsky dóm), de unos treinta metros de diámetro. Por el camino, todos los visitantes pasan junto a la Poza de la Suerte (Jazierko šťastia), donde mojas tres dedos y tienes tres deseos. Según una leyenda local, las chicas que meten la mano encuentran pareja en menos de un año. Yo me lo tomo como folclore, pero funciona mejor que cualquier barandilla.

Y luego hay un punto donde el grupo se separa. En un tramo eliges si vas por una escalera de mano o por una abertura estrecha. La llaman el canal del parto y tiene justo el tamaño de tu casco. Yo fui por la escalera, porque me pareció claustrofóbico, y no me avergüenzo. No es una prueba de valor, es una opción más. Y se agradece que alguien te deje elegir en lugar de arrearte por un único camino como a todos los demás.

Por qué Zlá diera es una cueva de dolomía y no de caliza

La mayoría de las cuevas eslovacas se formaron en caliza. Zlá diera se formó en un bloque de calizas y dolomías, y se nota a simple vista, porque la roca es gris, ni blanca ni color crema. La diferencia no es solo estética: la dolomía contiene magnesio, y eso cambia también la composición del aire que respiras en la cueva. La cueva tiene unos cuatro millones de años, lo que la convierte en una cueva bastante antigua para Eslovaquia.

Sobre la cueva hay bosque y no campos de cultivo, así que el agua que se filtra no arrastra fertilizantes. Se nota en un animal diminuto e incoloro llamado colémbolo, que vive aquí y solo aparece donde el agua está realmente limpia.

Murciélagos en la cueva Zlá diera

En invierno hibernan aquí unos doscientos cincuenta murciélagos de varias especies; el más abundante es el murciélago pequeño de herradura. Si vienes en primavera o en otoño, es bastante probable que veas alguno durmiendo justo encima de tu cabeza.

Y aquí está la razón por la que conviene que la cueva esté cerrada con llave y no sea de acceso libre. Un murciélago al que despiertas en invierno quema las reservas de toda la temporada y puede que no sobreviva.

Huesos en la cueva Zlá diera
Huesos de animales en la cueva Zlá diera
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El hombre que pasó treinta y cinco años construyendo el camino a su propia cueva

Esta es la parte de la historia por la que merece la pena venir aunque las cuevas no te interesen. Rudolf Košč es espeleólogo desde 1980. Cuando él y su grupo se metieron en Zlá diera por aquel entonces, era una cueva que conocía todo el mundo en la zona, y así estaba. Las formaciones, destrozadas, y tanta basura que sacaron de allí un camión entero. La cerraron. En 1990 alguien volvió a forzar la entrada y el destrozo continuó.

Mientras tanto, él iba construyendo un camino de acceso. Empezó con un sendero secreto de medio metro de ancho, para que nadie lo descubriera. El material se lo subían en carretillas desde la carretera, tres viajes al día. A los que lo subían había que pagarles y darles de comer y de beber. Hoy hay en el camino unos trescientos metros de hormigón, cubierto a propósito para que no se vea. Las escaleras se hicieron en 1994, y en 1999 abrió la cueva al público. La puerta de madera de la entrada y todo el recinto los hizo él mismo.

De izquierda a derecha: Rudolf Košč, Michaela Pancuráková y Milan Bez Mapy
De izquierda a derecha: Rudolf Košč, Michaela Pancuráková y Milan Bez Mapy

La otra mitad de la historia también tiene su interés. Después de la Revolución de Terciopelo abrió en Prešov una de las primeras tiendas de alimentación privadas. La llevó unos diez años, hasta que los centros comerciales le recortaron las ventas. Así que, durante años, el dinero de la tienda pagó el camino a la cueva. Cuando hoy le cuento a la gente que Zlá diera es una cueva privada, la mayoría se imagina un negocio. En realidad fue al revés.

Cuántas cuevas turísticas hay en Eslovaquia y por qué no puedes comprar una

Cómo se consigue una cueva en arrendamiento

Esto no lo sabía antes del viaje, y para mí es lo más interesante que aprendí en todo Šariš. En Eslovaquia hay registradas más de siete mil cuevas y unas veinte están abiertas al público. Trece de ellas las gestiona la Administración de Cuevas Eslovacas (Správa slovenských jaskýň), es decir, el Estado, y el resto está en manos de otras entidades.

Pero una cueva no se puede comprar. En Eslovaquia las cuevas son propiedad del Estado, y lo que se puede conseguir es un arrendamiento. Y no se lo dan a cualquiera. Tienes que ser espeleólogo en activo, con quince años de experiencia y miembro de la Sociedad Espeleológica Eslovaca. Ni una empresa, ni un inversor, ni alguien que quiera montar un negocio. Una persona concreta con una trayectoria concreta. El papeleo dura años: en un caso, la firma del ministro tardó una década entera.

¿Cómo se consigue una cueva en arrendamiento?
¿Cómo se consigue una cueva en arrendamiento?

Qué pasa cuando el responsable lo deja

Y aquí llega la parte que más me llamó la atención. Ese arrendamiento no se hereda. No es una propiedad que pase a otro después de ti. Es un encargo ligado a una persona concreta, y cuando esa persona lo deja, la cueva se cierra.

No es teoría. En la cueva Krásnohorská (Krásnohorská jaskyňa), en el Karst eslovaco, está la estalagmita de los Espeleólogos de Rožňava (Kvapeľ rožňavských jaskyniarov). Mide 32,6 metros y es una de las más grandes del mundo. Esa cueva estuvo dos décadas en arrendamiento privado. Funcionaba igual que Zlá diera: sin luz, con equipo de espeleología, por escaleras de mano y travesías con cuerda. Cuando terminó la gestión privada, el Estado se hizo cargo de la cueva y desde entonces está cerrada. El recorrido es de madera, que ya no cumple las normas de seguridad; para una reforma completa hace falta dinero, y de momento no ha aparecido. Una cueva declarada Patrimonio de la Humanidad lleva años sin visitantes.

Rudolf Košč pasa de los setenta. Según sus propias palabras, tendrá que formar a un sucesor fuera de la familia, porque sus hijas se decantaron por el mundo artístico. Esta no es una historia sobre una cueva. Es una historia sobre lo frágiles que son en Eslovaquia las cosas que sostiene una sola persona. Por eso yo iría ahora y no dentro de diez años.

¿Merece la pena visitar la cueva Zlá diera?

Si esperas una catedral con luces de colores y una estalagmita con forma de elefantito, ve a otra parte. Zlá diera no es la cueva más bonita de Eslovaquia, ni pretende serlo. Es una cueva más bien pequeña en la que te alumbras tú y en la que, durante cuarenta minutos, sientes que te has sumado a una salida de espeleólogos. Precisamente por eso la recomiendo.

Pero hay una cosa que no me puedo callar. Allí oí decir que la promoción no sirve de nada. Según esa opinión, tras una gran campaña publicitaria vinieron once personas en dos días, y lo único que funciona es un cliente contento que se lo cuenta a otros. Entiendo de dónde viene, pero no cuadra.

Mi publicación sobre esta cueva la vio medio millón de personas, y decenas de ellas me escribieron para decirme que no conocían el sitio y que pensaban ir. No es verdad que la promoción no funcione. Lo que es verdad es que no funciona la publicidad que hace alguien al que le da igual de qué habla. Y de ahí sale también mi conclusión de toda la visita a la cueva Zlá diera. Ya puedo estar en la cueva más bonita de Eslovaquia: al final, lo que cuenta son las personas. Viajemos por Eslovaquia, sí, pero con espíritu crítico, si queremos que las cosas aquí estén a la altura.

Qué ver cerca de la cueva Zlá diera, en Šariš

La visita a la cueva Zlá diera se combina sin problema con otras paradas en un mismo día, y eso es lo que hice. Muy cerca está el cañón de Lačnov (Lačnovský kaňon), un desfiladero de dos kilómetros con escaleras de mano y cadenas. La gente de la zona lo llama «el pequeño Paraíso Eslovaco», por el parque nacional de gargantas con escaleras del mismo nombre. Allí están la roca Kamenná baba y la Columna de Moisés (Mojžišov stĺp), de sesenta metros.

En el sendero del bosque que lleva a la cueva está la pasarela mirador Srdiečko. Y en el mismo Lipovce brota el manantial de agua mineral Salvator, una de las aguas minerales embotelladas más antiguas de Eslovaquia. Le puso nombre y empezó a embotellarla el conde Szakmáry, a principios del siglo XIX. He escrito un artículo aparte sobre qué ver en Šariš.

¿Merece la pena visitar la cueva Zlá diera?
¿Merece la pena visitar la cueva Zlá diera?

¡A viajar!

Milan Bez Mapy
Escrito por
Milan Bez Mapy

Bloguero de viajes eslovaco que desde 2013 saca a los eslovacos de sus sillas de oficina. Autor del libro Influencer y fundador del blog Bez Mapy.