Vlkolínec es bonito, pero a mí no me conquistó: pueblos parecidos los he visto en Eslovaquia y fuera de ella. Se lo recomiendo sobre todo a quien viene de fuera y quiere ver cómo era antes un pueblo eslovaco. Más que el pueblo en sí, me gustaron las curiosidades que te cuento en este artículo.
Escribí este artículo en 2017. Desde entonces, los precios, los horarios y el transporte pueden haber cambiado, así que compruébalos antes de ir.
¿Curiosidades de Vlkolínec? Pues la verdad… que me lapiden si quieren, pero esperaba más de Vlkolínec. O mejor dicho, te lo explico así. Hace años que oigo hablar de Vlkolínec, casi siempre porque es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Es bonito, pero no le vi nada fuera de lo común. Si esto es patrimonio, ¿por qué no lo es también, por ejemplo, Terchová, otro pueblo eslovaco? Pueblos como Vlkolínec los he visto por todas partes viajando por Eslovaquia. En el fondo, hasta el pueblo donde vive mi abuela se parece a Vlkolínec. Eso sí, más que el propio Vlkolínec, me llamaron la atención estas curiosidades:
Curiosidades de Vlkolínec que me sorprendieron más que el propio pueblo
Vlkolínec: precio de la entrada y horario
Para empezar, lo básico sobre Vlkolínec:
- en verano (del 15 de junio al 15 de septiembre), las exposiciones abren todos los días de 9:00 a 17:00; fuera de temporada, consulta el horario en vlkolinec.sk
- en 2026, la entrada a las exposiciones cuesta 8 €; los niños de 6 a 15 años, los mayores de 65 y los grupos de más de 30 personas pagan 4 €
- en 2026, el aparcamiento para todo el día cuesta 5 €
Vlkolínec es una reserva protegida de arquitectura popular y muestra un pueblo de tipo medieval tal y como vivíamos antes. Bueno, yo no. La primera mención escrita de esta aldea de leñadores y carboneros es indirecta y data de 1376. Con su nombre, como Wylkovinecz, no aparece citada directamente hasta 1461.
Hoy hay aquí una galería de arte popular, con el horario colgado en la puerta. Cuando llegué, en esa misma puerta había un cartel enorme que me mandaba al bar del pueblo para que me la abrieran. A pesar del horario de la puerta, me dijeron que la galería estaba cerrada. Igual me toca volver a Vlkolínec en invierno, sacar a pasear los esquís y cruzar los dedos para que por fin me dejen entrar.
Curiosidades de Vlkolínec
- A finales del siglo XVIII vivían aquí 280 personas en 41 casas, es decir, casi siete personas por casa.
- Durante la Segunda Guerra Mundial ardió buena parte de Vlkolínec.
- El campanario de madera del pueblo es de 1770.
- Es el único pueblo de Eslovaquia donde no hay casas modernas de nueva construcción.
- Aquí vivían campesinos que eran dueños de sus tierras. A los que vivían de alquiler en las casas se les llamaba želiari.
- Las casas de troncos se construían con madera de los bosques de alrededor.
- El pozo del centro del pueblo fue en su día la única fuente de agua potable. Todavía funciona, y yo bebí de él.
- En Vlkolínec se cultivaban guisantes a lo grande, un alimento típico de la cocina popular. También se criaban muchas ovejas (hasta 500 cabezas).
Cómo llegar a Vlkolínec
En autobús: desde Ružomberok; consulta antes los horarios de salida.
En coche: yo fui en coche y me perdí varias veces por el camino. Ojo: no te fíes del navegador de Google. Aquí no sirve de nada, y a mí me mandaba por el bosque. Desde Ružomberok hay que tomar la carretera 59 y, pasado el cartel «ovčie syry» (quesos de oveja), girar a la derecha. A partir de ahí ya está señalizado.
Vlkolínec me gustó, pero no creo que vuelva así como así. A cualquiera que venga de fuera y quiera ver cómo era Eslovaquia en la Edad Media se lo recomiendo sin dudarlo. Pero, como ya he dicho, a mí Vlkolínec no me conquistó.





